24/9/07

JUVENAL ÑIQUE RÍOS

“Dónde no existe moral,
no puede haber política”


Guido Sánchez Santur
sasagui35@gmail.com

Su rostro trasluce una sonrisa y conversa con sosiego, aunque con mucha convicción y sabiduría. Habla con la autoridad que le da la experiencia a lo largo de sus 92 años de vida. Es firme en sus ideas, pero se cuida mucho de no herir ni afectar a nadie. Juvenal Ñíque Ríos es uno de los curtidos apristas que se nutrió de la ideología y las enseñanzas de los viejos maestros; quien no duda en exhortar a los militantes que volteen la mirada hacia las enseñanzas de los fundadores del partido para desterrar la crisis moral y la desorganización imperante.
“Cuando tenía 15 años se funda el Apra, desde entonces me cautivó su mensaje, porque los discursos de los hombres de esa época eran dignos de escuchar. Teníamos a figuras como Antenor Orrego, Carlos Manuel Porras, Víctor Raúl Haya de la Torre, Alcides Spelucín, Daniel Hoyle (notable músico y gran intelectual). A ellos se sumaron el “Gordo” Narváez, Quiroz Loases (los hermanos Sergio, fusilado en 1932 y Carlos, quien tras participar en la revolución de 1932 fugó a Bolivia y de ahí pasó a Ecuador, donde se graduó de médico y retorno al Perú con el fin para desplegar su obra social).
¿Extraña esa clase de ideólogos en la política contemporánea?
Sí, sí. Fue un grupo selecto de jóvenes. Los mayores eran Antenor Orrego y José Eulogio Garrido, quien nunca se inscribió en el APRA, pero siempre se le conoció como un hombre de avanzada que asumió el liderazgo del Centro Federado de Estudiantes, a quien le sucedió Haya de la Torre. Además formó parte del Grupo Norte junto a César Vallejo.
¿Qué extraña más de aquellos intelectuales de quien usted se nutrió?
Su emoción social, su vocación de servicio. El concepto que tenían de la acción cultural y educativa. Decían que “la revolución empieza a través de la educación”. Orrego sostenía la necesidad de “educar al pueblo para que reclame sus derechos”. Él lideró los grupos que salían a dictar conferencias entre los años 30 y 40 a los valles Chicama, Santa Catalina y otros lugares.
¿Hasta cuando se mantuvo esa clase política?
Hasta el 48, de ahí empieza a decaer, aunque todavía quedaban (Luis Alberto) Sánchez, Carlos Manuel Cox y (Andrés) Townsend que destacó por su capacidad intelectual. Asimismo, Alcides Spelucín, desterrado a la Argentina, y Guillermo Larco Cox, quien asumió la presidencia del Consejo del Conejo de Ministros (en el primer Gobierno de Alan García, 1985-1990)). Gente de este nivel ya no hay ahora, usted no me dejará mentir que en todos los grupos políticos se nota la ausencia de liderazgo.
¿Qué pasó, a qué responde esta crisis?
A la falta de una labor formativa de nuevos cuadros. El APRA tuvo su federación aprista entre 1934 y 1940, después se transformó en la JAP (Juventud Aprista Peruana), cuyos representantes no tuvieron la dimensión de los líderes fundadores. Pero ahí están los planteamientos doctrinarios e ideológicos que los nuevos apristas deben estudiar profundamente.
¿Acaso los planteamiento doctrinarios o ideológicos de los partidos están quedando de lado?
Están quedando de lado por falta de respeto de algunos líderes de los movimientos políticos y su carencia de formación ideológica. Es cierto que dialécticamente uno va contribuyendo a la transformación de los grupos, movimientos e instituciones, pero por lo menos debería respetarse el rumbo hacia una transformación profunda en función de lo que necesita el país, a base de la educación y la moral. Donde no existe moral, decía Haya de la Torre, no puede haber política, porque no concebimos política sin moral. Eso es lo que nos falta ahora, considerar la moral como una condición indispensable de la función pública.
Bajo ese precepto, ¿cómo califica lo que está ocurriendo en el Congreso de la República, con tantas denuncias de corrupción?
Eso se desprende de la misma realidad. Es necesario comprender que necesitamos transmitir la historia del Apra, de los verdaderos hombres que lo representaron y lo que ocurrió en la época inicial del partido, porque una cosa es recibir los hechos sin analizarlos y sentarse cómodamente a usufructuar del esfuerzo de los de ayer, pero otra es interpretar ese sacrifico como un compromiso para seguir el rumbo moral, superándolo en todo sentido.
¿Cree que se están aprovechando del pasado aprista?
Así me parece. Aunque hay excepciones, jóvenes que se están preparando y que no van a los locales partidarios, pero que sí están bebiendo de la historia verdadera de los años iniciales del Partido.
¿Quién es el responsable de que se haya abandonado la formación ideológica?
Todos. No podemos responsabilizar a uno si no nos comprometemos conjuntamente. Unos por callar y otros por no hacerlo, teniendo las facultades formativas. No podemos subestimar los intereses subalternos que nunca faltan en una institución u organización política o social. No olvidemos que el Apra con Haya de la Torre, Ramiro Prialé, Manuel Arévalo y Armando Villanueva (mimbro de la Federación Aprista Juvenil) tuvo un rumbo con una línea correcta, cuyo mensaje está llegando a los jóvenes contemporáneos que se están formando, entre quienes aparecerán nuevos cuadros. Tengo mucha esperanza de que esto cambie.
¿Esas excepciones a las que se refiere, no necesariamente están en el Gobierno?
No, unos si otros no, es que necesitamos comprender que la realidad de ayer no es la de hoy. Hay que entender que ningún partido político, en las actuales circunstancias, puede asumir a plenitud el Gobierno de una nación. El país se tiene que conducir con el compromiso de todos los partidos políticos para concertar un plan a futuro y que los próximos candidatos se comprometan a continuarlo. Éste puede ser presentado por un partido, analizado por los demás y asumir una responsabilidad compartida en bien del desarrollo nacional. El Apra está en un proceso de renovación de cuadros dirigenciales y las militancias necesitamos que se difunda la ideología para ver hasta donde podemos rescatar lo de ayer. El sentido de la revolución no implica destruir todo, sino recuperar lo que es posible y sobre esa base proyectarnos al futuro propendiendo al desarrollo. Lo importante s comprender el sentido del APRA, qué es, cómo nació y para qué. Haya de la Torre, en una carta dirigida a Juan Seoane, decía: “El aprismo es un camino abierto hacia el infinito, solo tenemos que adaptarnos a las corrientes de la ciencia y la tecnología, porque sin ésta no hay revolución ni pueden supervivir los partidos políticos, porque son herramientas poderosas para que la ciencia política continúe con su planteamiento como norma de Gobierno en la solución de los problemas. Urge renovar cuadros con jóvenes capaces y pleno respeto a la moral y a la ética. Esa debe ser una norma invariable.
¿Se considera fundador del partido?
No, soy de la siguiente generación. Los fundadores hasta ahora no han sido superados, hablando de los artistas e intelectuales, así como de los campesinos y trabajadores que supieron interpretar su rol histórico de la época y sacrificarse hasta la muerte, defendiendo sus ideas. Muchos se inmolaron a cambio de nada, solo con la profunda satisfacción de cumplir una misión histórica, como lo hizo Sergio Quiroz Loases.
Usted acaba de publicar un libro sobre Manuel Arévalo, ¿qué enseñanzas les dejó él a los apristas?
Su línea moral, fue un autodidacta de singulares características con una inteligencia privilegiada. Escuché una de sus brillantes exposiciones sin haber ido a la universidad, pero leyó mucho y tuvo maestros como Antenor Orrego. Haya de la Torre siempre recomendó estudiar la vida de Manuel Arévalo para ser apristas de verdad, fue un orador y conversador convincente y persuasivo, él recitaba con sentimiento los poemas de Vallejo. Y se remitía a las fuentes constantemente.
Arévalo organizo el partido en el sólido norte y buscaba poner atajo a las matanzas y asesinatos clandestinos y torturas en las prisiones de esa época, entonces formó las células de alfabetizadores dentro del Ejército en la sierra de La Libertad, pero lo asesinaron, acusado de conspirar la formación de un movimiento político democrático para derrotar la dictadura. En sus conferencias en el Ecuador quienes lo escuchaban decían que podía ser presidente. El 36 lo asesinan cuando era secretario general del Apra en el norte, tras capturarlo en el Barrio Mansiche y torturarlo en Chan Chan y las playas de Huanchaco.
¿Siempre hubo cuotas de poder en el Apra?
No, y eso es lo que hace mal ahora. Más bien siempre hubo debates internos que terminaban en abrazos. Esos grupos son consecuencia del debilitamiento de nuestra propia organización. Vivo esperanzado en que esto se supere. No busco cargos públicos, pero si soy un aprista disciplinado. No ingresé al partido para ocupar cargos sino para servir. No se trata de que lleguen más apristas al poder, sino que entren los profesionales capaces con gran experiencia que aporten a la función pública desde su especialidad. Lo mismo pueden hacerlo quienes no son del partido, porque se necesita técnicos.
EL HUMANISTA
Las sabias palabras de Juvenal Ñique resultan una lección de maestro. Y como tal ha viajado a Torino (Italia) invitado a dictar conferencias. Es periodista, estudió Derecho, pero no terminó la carrera en la universidad de San Marcos porque siempre estuvo preso o perseguido por su filiación política. Considera que no se exilió porque la lucha estaba acá, pero respeta la decisión de quienes lo hicieron.
Reitera su fe en que se superen los escollos que atraviesa el Apra, lo cual implica volver a la fraternidad a través de la unidad, disciplina y acción. “Cuando se rompe la fraternidad se resquebraja la unidad, entonces hay un debilitamiento como el de ahora. La fraternidad no significa mordaza, sino tener diferencias y exponerlas al interior. Sobre esa base hay que restablecer la fraternidad, eso siempre nos hace hermanos y miembros de una gran familia, como siempre lo fue inexpugnable, retornar al conocimiento porque hay necesidad de prepararse para servir mejor. El Apra fue escuela y debe continuar siendo”.
LA FRASE
Mi más grande satisfacción como aprista seria que se aperture el partido a las nuevas promociones juveniles que vendrán con miras a incorporarse en el pensamiento del pueblo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Este es un hombre honorable.Ojalá hubieran más apristas como él.
Hagan conocer más esta página, yo la estoy recomendando.
Ricardo

Oscar paz campuzano dijo...

He tenido la oportunidad de conversar con don juvenal un par de veces y cada vez me he convencido más de inteligencia y sencillez. Me duele pensar que cada vez quedan menos seres humanos con la conciencia moral y social que son juvenal mantiene a viva luz, como en los mejores años de su juventud. Yo también pienso en realizarle una entrevista para mi blogs porque creo que es un hombre que lo merece y adem{as no quiero quedarme sin la posibilidad de escuchar sus propias palabras la inteligencia de un pol{itico que vale un perú. Además estoy feliz porque este domingo 3 de agosto saldrá un reportaje sobre don juvenal ñique que encantando de la vida se lo he hecho para américa televisión en el programa trujillo al día. Al menos podré decirle a mis hijos ese reportaje se lo hice yo.Felicitaciones por el blogs. Hasta pronto

luz ñ dijo...

me parece una persona muy honorable, pero quiero saber como es su vida familiar cuantas esposas a tenido cuantos hijos, ahora en la actualidad como es JUVENAL ÑIQUE RIOS, actualmenete donde vive, es para mi saber y asi poder talvez visitarlo y que me oriente.

Guido Sánchez Santur dijo...

Está en la ciudad de Trujillo, Escribeme a mi correo para darte mayores datos.

 

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