7/1/07

!LIBEREN A JAIME RÁZURI!

Franja de Gaza, un
territorio en disputa

• Las llamas de un conflicto que envuelveN a un fotógrafo peruano.

Guido Sánchez Santur
sasagui35@gmail.com

Franja de Gaza, este nombre lo hemos escuchado o leído reiteradamente los últimos días. Una región geográfica alejadísima para nosotros y de la cual casi nada conocemos. Tenemos una imagen difusa de lo que ocurre a diario y de los conflictos armados que lo azotan; pero que ahora nos fue acercada, tras el lamentable secuestro del fotoperiodista peruano Jaime Rázuri.
Estas circunstancias me traen a la memoria los conceptos elementales sobre periodismo: un suceso ocurrido geográficamente lejos de nosotros solo adquiere importancia y trascendencia noticiosa para los medios locales cuanto más nos afecta humanamente. Y eso ocurre ahora, se trata de un ciudadano peruano, de un periodista que cubría la violencia armada.
Esta es una oportunidad para conocer mayores detalles sobre este territorio, su gente, sus costumbre, los conflictos y los problemas sociales que lo afectan, como la falta de agua, luz y alimentos. Las bombas y ráfagas de metralletas son cosa de todos los días, pero ninguna causa social justifica este atropello a la libertad de una persona.
La Franja de Gaza, un estrecho trozo de terreno de 40 kilómetros de largo (la distancia que hay de Trujillo a Casa Grande) que se extiende por la costa mediterránea entre Israel y Egipto. Esta era una provincia de lo que se conocía como Palestina durante el Mandato Británico (1917-1948). Después de la guerra árabe-israelí de 1948, la franja estuvo bajo la administración militar de Egipto. En 1967 fue ocupada por Israel y así permaneció hasta 1994, cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo, según el cual la Autoridad Nacional Palestina recibió el 80 por ciento del territorio.
Desde el inicio de la intifada o levantamiento palestino en 2000, el Ejército israelí realizó numerosas incursiones en la Franja, instaló puestos de control y restringió los desplazamientos de los palestinos.
En la zona se construyeron 21 asentamientos judíos donde vivían más de 8 mil personas que ahora serán desalojadas por el ejército israelí como parte del plan de retirada del primer ministro de Israel, Ariel Sharon. Algunos de ellos irán a refugios y kibbutz en Israel o a viviendas nuevas fuera de la Franja.
La Franja de Gaza es una de las regiones más densamente pobladas del planeta. Con una superficie de sólo 360 kilómetros cuadrados (menos territorio que el distrito de Simbal con 375,69 kilómetros cuadrados), es el hogar de más de 1,4 millones de palestinos y alrededor de 7.300 israelíes radicados en asentamientos (según estadísticas de 2004). La mayoría de los palestinos de Gaza son refugiados alojados en ocho campos de las Naciones Unidas.
Casi dos tercios de esta población vive por debajo del nivel de pobreza y depende de la ayuda humanitaria. Según la Organización de las naciones Unidad (ONU), la pobreza en Gaza podría alcanzar el 72 por ciento de la población en 2006. Antes de la intifada por lo menos 30 mil palestinos trabajaban en las industrias israelíes. En diciembre de 2003, esta cifra se redujo a 4 mil, según el Banco Mundial. En promedio, cada empleado palestino mantiene a siete personas. Alrededor de 600 mil personas reciben ayuda alimentaria de la ONU.
En promedio, 45 palestinos murieron cada día del año 2004 como resultado de la creciente violencia y los enfrentamientos. Más de 24 mil palestinos han perdido sus hogares en los últimos cuatro años como resultado de las demoliciones llevadas a cabo por el Ejército israelí, que destruye en promedio 120 edificaciones cada mes.
Ante esta realidad el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-Moon asegura que si los temas con los conflictos entre Israel y los palestinos van bien, otros temas de Medio Oriente, incluido Libano, Irán, Irak y Siria también irán bien. Esta posición es diferente a la del gobierno Israelí que cree que la raíz de los problemas de la región son el terrorismo, el extremismo islámico y el odio a Occidente.
Este conflicto es uno de los más complejos del escenario internacional y la principal clave de la inestabilidad en Oriente Medio. El territorio conocido como Palestina es motivo de una disputa desde hace casi un siglo, y especialmente a raíz de la creación del Estado de Israel en 1948 y el abortado nacimiento del Estado árabe palestino. La ocupación de Cisjordania y Gaza le ha valido a Israel la condena de la comunidad internacional.
TERRITORIO CODICIADO
Por su ubicación, en la costa mediterránea, entre el foco cultural del Nilo y el de Mesopotamia, este territorio ha tenido una larga y rica historia de ocupación humana. Por él han desfilado diferentes pueblos y civilizaciones, creando una realidad multiétnica y multiconfesional que pervive hasta hoy. Esto también le ha dotado de un enorme valor simbólico, pues ha sido la cuna de tres grandes religiones monoteístas que siguen viéndolo como su lugar fundacional: Palestina es la Tierra Santa de los cristianos, es la tierra bíblica de los judíos y en ella de encuentran varios lugares sagrados para los musulmanes.
Los dos proyectos nacionales, el árabe palestino y el sionista (judío), chocaron cuando la comunidad judía inmigrada, aunque minoritaria, tomó envergadura y amplió sus propiedades siguiendo planes de control territorial. Su proyecto estatal se hizo claro cuando el yichuv, la comunidad judía en Palestina, fue creando instituciones autónomas a modo de un protoestado judío y desarrollando prácticas excluyentes y discriminatorias respecto a los árabes. Poco a poco fue creciendo una espiral de violencia entre árabes y judíos sionistas (entre 1936 y 1939 tuvieron lugar importantes revueltas árabes) lo que llevó a barajar la partición del territorio.
Tras la segunda Guerra Mundial y ante la inminente retirada británica, las Naciones Unidas (resolución 181, noviembre 1947) propusieron formalmente la partición del territorio y la creación de dos Estados, uno árabe palestino y otro judío. Este plan fue rechazado por los árabes pues legalizaba, a sus ojos, los planes y las colonias establecidas por los sionistas.
Las estadísticas de muerte, destrucción y pobreza no llegan a transmitir el verdadero sufrimiento de la población en los territorios ocupados. Barrios enteros (...) han sido arrasados. En las escuelas una generación completa crece en un ambiente de violencia aterradora. La maldición de la pobreza endémica alcanza ahora a dos tercios de la población.
HISTORIA DE SANGRE
La moderna colonización judía en la franja de Gaza, antiguo feudo de los filisteos, comenzó hace 38 años, poco después de la conquista de ese territorio palestino durante la 'Guerra de los Seis Días' de junio de 1967. El más antiguo de los 21 asentamientos judíos, Kfar Darom (Aldea del Sur), fue establecido en 1967 por soldados agricultores del cuerpo Nájal en tierras donde existió una antigua comunidad hebrea, mencionada en el Talmud, un texto sagrado de los judíos.
La última de esas colonias, Tel Katifa, data de 1992, y las demás fueron creadas entre las pasadas décadas del setenta y el ochenta, la mayoría de ellas en el bloque de Gush Katif, sobre las dunas del sur de Gaza en sus costas en el mar Mediterráneo.
El Ejército israelí conquistó la franja de Gaza, vieja ruta del comercio entre el Cercano Oriente y Europa, en la primera guerra árabe-israelí de 1948, y en la 'Campaña del Sinaí' de 1956, pero sólo después de la guerra de 1967 comenzó la colonización.
Según ideólogos del sionismo religioso, corriente a la que pertenece la mayoría de los colonos de Cisjordania y Gaza, este último territorio es 'parte integral de la bíblica Tierra de Israel prometida a los judíos'. Otros intérpretes del Antiguo Testamento aseguran que este territorio 'nunca fue parte de Israel' si bien, en distintas etapas históricas han prosperado comunidades judías en esas tierras hoy habitadas por 1,4 millones de palestinos, en su gran mayoría musulmanes.
Durante el período bíblico, según los que reivindican a Gaza como un feudo hebreo, pasaron por ese estrecho territorio a lo largo de 30 kilómetros de su costa mediterránea, el patriarca Abraham, fundador de la nación judía, y allí fue donde los filisteos cegaron al gigante Sansón (Jueces, 16-21), que les destruyó su templo.
Un fotoperiodista
en la línea de fuego
Jaime Rázuri, de la Agencia France Press (AFP), es un fotoperiodista que siempre se le vio cubriendo hechos noticiosos marcados por la violencia y los conflictos. Personalmente tuve el honor de conocer en una de esas jornadas, cuando coincidimos en la cobertura del conflicto del Alto Cenepa (Perú-Ecuador), en el verano de 1985. Desde entonces se quedó grabada en mí esa personalidad que distingue a todo buen profesional, parco, pero amable y listo a absolver las dudas e inquietudes que le hacíamos. Su sencillez es lo que mejor lo caracteriza.
Su reconocida trayectoria profesional tiene especial mérito por su labor durante el conflicto interno en Perú (1980-2000) y sus coberturas en la guerra de Iraq, Haití y Palestina. Hoy es jefe de fotografía de AFP en Lima, viajó a la Franja de Gaza para desarrollar tareas de apoyo a sus colegas en la zona.
Nació en El Callao en 1956, trabaja también desde hace más de una década como profesor del Taller de Fotografía Periodística en la Universidad de Lima, en donde se graduó. Realizó estudios de especialización en España y ha trabajado en el suplemento semanal "VSD" del diario La República, en el semanario periodístico Caretas y ha realizado exposiciones individuales y colectivas en Perú, Brasil, Venezuela, entre otros países. En 1993 gañó el segundo puesto en el concurso "Instantánea Fotográfica" auspiciado por "Caretas" y la embajada de España en Perú y ha sido finalista en el concurso limeño de Fotografía de Prensa “Eugene Courret” del año 2000.
También ha hecho diversas coberturas en la región andina y en la Copa Mundial de Fútbol Alemania 2006. El fotógrafo Paolo Aguilar, lo calificó como "un profesional de primera línea".
La terrible experiencia del secuestro en esa región ya la sufrieron los corresponsales Steve Centanni y Olaf Wiig permanecieron en una pequeña habitación durante trece días. Lo mismo ocurrió con el fotógrafo Emilio Morenatti (español). El periodista James Miller, fue asesinado por un francotirador israelí.
En octubre del año pasado, Roberto Vila, un abogado trotamundos que dirige la ONG Asamblea de Cooperación por la Paz y que desarrolla proyectos en Palestina, fue interceptado y liberado seis horas después. Luego le sucedió lo mismo al italiano Claudio Moroni y el canadiense Gianmarco Onorato, ambos de la Cruz Roja. También fue retenido el dirigente de Al Fatah y ex ministro Sufian Abu Zaida.

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